La Renga en el Parque de la Ciudad

En la fría noche del sábado 4 de abril, La Renga volvió a decir presente en el Parque de la Ciudad para llevar adelante su segundo show en Villa Soldati, un territorio cargado de historia y cercanía con las raíces del grupo. A metros de barrios como Villa Lugano y Mataderos, donde nacieron muchas de sus canciones, el ritual volvió a tomar forma con una convocatoria imponente.
A las 21:40, Chizzo,Tete y “Tanque  pisaron el escenario ante más de 50 mil personas que se acercaron para vivir una de esas noches que remiten a las viejas épocas. Durante casi tres horas, la banda desplegó un show contundente, con un setlist que recorrió gran parte de su trayectoria.
El repertorio combinó material de discos como Alejado de la Red y Totalmente Poseídos, sin dejar de lado los clásicos que desatan el fervor popular:
 “Hielasangre”, “Cuando Vendrán”, “El Rito”, “Despedazados por Mil Partes” y “La Balada del Diablo y la Muerte”, entre otros, formaron parte de una lista que superó las 30 canciones.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con la interpretación de “Me Hice Canción”, tema que no sonaba en vivo desde hacía tiempo y que fue dedicado a Fernando Vera, presente en el show, quien escribió junto a Chizzo un libro que forma parte de la historia íntima de la banda.
También hubo lugar para invitados. Manuel Barrios se sumó en distintos pasajes del show, pero la gran sorpresa de la noche fue la aparición de Claudio “Tano” Marciello, quien como si fuera “un amigo que pasaba por acá” se subió al escenario para interpretar “El final es en donde partí”, elevando aún más la intensidad de un recital que ya estaba en un punto alto.
VILLA SOLDATI FUE INVADIDO POR EL BANQUETE

El show tuvo además uno de esos momentos que reflejan el vínculo único entre la banda y su público: en medio de una canción y para no perder la costumbre Tete bajó del escenario para tocar entre la gente, generando la reacción inmediata de Chizzo, quien entre risas lanzó: “¿Dónde está el bajista? ¿Alguien sabe dónde está el bajista?”, mientras el público celebraba la escena.
Sobre el final, con el ritual llegando a su punto cúlmine, Chizzo dejó una frase que resonó en cada rincón del predio: “Mañana cuando coman los fideos con la familia, cuéntenles lo bien que la pasaron acá… nos vamos hablando de la libertad”. 
Y como cierre de una noche 
que quedará marcada en la memoria de miles, la despedida dejó el anunció del próximo reencuentro que será en Gualeguaychú.
Villa Soldati fue, una vez más, territorio del banquete. Y La Renga volvió a demostrar que lo suyo no es solo un recital, sino una experiencia colectiva que sigue escribiendo historia.


                                                 Por Johnny Carracedo

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